Desde pequeño siempre he sentido una gran fascinación por la biónica, esa rama de la ingeniería dedicada a estudiar la vida para aplicar sus principios a la mecánica.
The quiet sound of the web being built…
Desde pequeño siempre he sentido una gran fascinación por la biónica, esa rama de la ingeniería dedicada a estudiar la vida para aplicar sus principios a la mecánica.
猫の目
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Otro Buda customizado, en esta ocasión para el Blog Open Buddha, que habla sobre Budismo, tecnología open source y geekés en general.
Todos mis lectores (qué son como tres contando a mi esposa) seguramente ya saben de mi gusto por la corriente de ‘retro-futurismo’ llamada steampunk, ese futuro del pasado que nunca fue, con dirigibles, naves espaciales y demás maravillas tecnológicas modernas presentes en plena época victoriana.
Lo que tal vez no sepan es que esta corriente es tan popular que incluso hay muchos artistas y músicos que la usan como tema principal de su obra.
Aqui les dejo una muestra bastante interesante:
ABNEY PARK – Sleep Isabella
Ojalá que disfruten este lunes musical con sabor a Julio Verne y H.G. Wells.
El Hajime en Bangkok, Tailandia puede parecer el típico restaurant japonés de los que hay millones por todo el mundo… claro, esto es hasta que uno entra y se encuentra con los meseros más originales y auténticamente incansables del planeta.
La dueña, Lapassarad Thanaphant, se gastó nada más la friolera de US$927,600.00 para crear este ingenioso lugar.
Y, por si fuera poco, entre orden y orden los ‘meseros de acero’ también entretienen al público:
No se que tan buena sea la comida, pero me encantaría ir a un restaurant así solo por vivir la experiencia de ser atendido por un robót.
Me pregunto si los ricos y famosos estarán muy contentos con este invento.
La Universidad Estatal de Ohio, como parte de su programa de investigación interdisciplinaria en interfaces e interacción maquina-humano, ha desarrollado un ‘robot paparazzi’.
Este personaje está programado para seguir a el movimiento de las personas a su alrededor, acercarse y fotografiarlas, enviando de inmediato la imagen a las principales redes sociales. Como una manera de hacerlo menos intrusivo, el ‘cyber paparazzo‘ reacciona a las expresiones faciales y solo fotografía a quienes sonríen (lo que indica que no les importa salir en la foto).
Espero que el siguiente modelo lo hagan blindado… digo, por aquello de los guaruras o las celebridades irritables.
Un miércoles de tecnología con aroma a alfombra roja.
Desde hace casi 10 años, el término ‘telepresencia’ ha sido una de las palabras favoritas de los expertos en comunicación. Sin embargo hasta ahora no ha pasado de ser mas que una promesa cumplida a medias, como cualquiera que haya participado en una video-conferencia o chat grupal sabe.
El problema es lo difícil que es interpretar correctamente una conversación sin el apoyo de las innumerables formas de comunicación no verbal en las que hemos aprendido a depender para reforzar nuestras palabras. Un simple gesto o inflexión de voz no puede capturar la sutileza del lenguaje corporal que observamos al estar frente a frente con otra persona.
El proyecto MeBot, del Grupo de Robóts Personales del MIT, busca crear un ‘avatár’ electrónico semi-autonomo capaz de transmitir parte de esta emotividad a distancia, dándole al interlocutor remoto la posibilidad de acompañar su conversación con los rudimentos de un lenguaje corporal.
Por alguna razón al ver esto y compararlo con el ratón cyborg del que les hablé hace poco mi mente empezó a volar a lugares interesantes… y algunos un tanto terroríficos.
¡Un miércoles de tecnología cyberpunk!
Este es uno de esos posts que no estoy seguro si me maravilla o inquieta.
Un equipo interdisciplinario de la Universidad de Reading en la Gran Bretaña ha desarrollado un robót. Esto en si no tendría nada de extraordinario de no ser por el hecho de que no es una computadora quien lo controla, sino el cerebro de un ratón.
En realidad no se trata de un cerebro como tal, sino de tejido cerebral cultivado directamente sobre una placa de electrodos. Este tejido, al recibir impulsos de los sensores colocados en el robót via bluetooth, rápidamente comienza a formar estructuras organizadas y a responder enviando señales de control a los diferentes motores para maniobrar en su espacio.
La meta del proyecto no es el sustituir los circuitos de control por tejido vivo, ya que los cultivos son extremadamente frágiles y no pueden sobrevivir más allá de tres meses.
Lo que esperan es entender cómo aprendemos y hasta que punto nuestras experiencias se reflejan y transforman la estructura física del cerebro.
Un miércoles de tecnología con sabor a Frankenstein.