
Hoy inicia para mi una nueva etapa en la vida, y con ella me asalta una reflexión.
Hace tiempo uno de mis maestros mencionó algo que se me quedó muy grabado; “La única constante en este mundo es el cambio.”
Es curioso que a la mayoría de nosotros esta sencilla frase nos parece tan evidente que incluso llegamos a considerarla trivial, sin embargo esto tan solo se debe precisamente a que no la entendemos en su justa dimensión.
Si bien es probable que todos estemos concientes del cambio a un nivel algo burdo, a nadie se nos escapa el cambio que sufre un auto cuando un poste se atraviesa en su camino, la verdad es que insimos en no notar los cambios más sutiles a nuestro alrededor. Si no me creen solo preguntense sinceramente, ¿se han puesto a pensar que cada vez que salen de casa puede ser la ultima?
Apuesto que a la mayoría esta pregunta les pareció algo extrema y hasta exagerada, pero basta con leer cualquier periódico para darse cuenta de lo real de la situación.
En efecto, nuestra creencia en la estabilidad y la seguridad está tan arraigada que incluso nos sentimos perfectamente a salvo por el simple hecho de tener un piso bajo los pies, muros alrededor y un techo sobre la cabeza, aún si estos son parte de una complicada pieza de ingeniería que se desplaza a tres mil pies de altura con la velocidad de un misil… o sea cualquier avión comercial.
Antes de que me tomen por un pesimista empedernido, quizá deba aclarar que toda esta reflexión sobre el cambio y la impermanencia es un mero reflejo de mi situación actual.
Después de incursionar en el mundo del empleo ‘seguro’ y la ‘estabilidad laboral’ por el ultimo lustro, me encuentro de nuevo lanzado (algo bruscamente) de regreso a ser mi propio jefe, por no decir secretaria, mensajero, intendente, contador y único empleado… y también el amo y señor de mi propio destino.
Esta es, al mismo tiempo, una nueva aventura y el reencuentro con viejos caminos ya recorridos.
No se que me depare el futuro, y en realidad no me preocupa mucho porque de hecho nadie lo sabe. Tan solo se que haré lo que todos deberíamos hacer, seguir adelante sin dar ni pedir cuartel y afrontar la vida con todo lo que traiga cada día.
No retreat, no surrender.
Alfonso Acosta
‘The KamikaZEN’





















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Pues bienvenido al mundo de los freelancers.
Yo también ando en ello, desarrollo en Ruby y Rails, por si algún día se te ofrece algo.
¡Suerte en el resto del camino!
Mil gracias por los buenos deseos.
En realidad es un retorno tardío al freelanceo, pero siempre impone un poco volver a nadar solo.
Y por supuesto que si algo sale te estaré dando lata.
Un abrazo.
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